miércoles, 17 de noviembre de 2010

Es cierto “porque sí”

Eduard Punset, al escribir su artículo denominado “es cierto porque sí”, describe qué ocurre cuando una persona “sabe que tiene razón”, e indica que en realidad, de acuerdo a la neurociencia no tiene conexión alguna con la racionalidad, sino que ese sentimiento obedece a un proceso mental, a una emoción.
Es por la razón anterior, que todas aquellas personas que están convencidas de que tienen a razón, después de haber pensado mucho, deben tomar consciencia de que ese sentimiento de certidumbre que las embarga ante una situación determinada, no es el fruto de una elección consciente, sino que más bien es el fruto de mecanismos cerebrales involuntarios que, al igual que el amor o el miedo, funcionan independientemente de la razón.
Ante esto, indica Punset no tendremos más remedio que incorporar en la vida cotidiana los límites del conocimiento que nos muestra el análisis del cerebro, pues éste posee un funcionamiento que supera a veces nuestra capacidad de entendimiento. Aunado a esto, Punset señala que es penoso constatar que muchas personas siguen convencidas de que, “tomando como base la razón”, emiten discursos que consideran infalibles, lo cual en muchas ocasiones no permite la comunicación entre los seres humanos.

¿Somos esclavos del dinero?

A veces me pregunto ¿qué es el dinero?¿Por qué un pedazo de papel me otorga posibilidades de obtener lo que quiero? Considero que es simplemente un acuerdo tácito que ha hecho la humanidad, al darle valor a ese pedazo de papel que una persona le transfiere a otra, por ejemplo cuando se celebra un contrato de compraventa.
Pero, ¿no habremos llegado al punto de ser esclavos del dinero?, de una cosa que incluso ha provocado que personas maten a otras para conseguirla, de una cosa que también puede tomar la forma de algo plástico (tarjetas de débito y crédito), de una cosa que hace que el mundo se divida en países desarrollados, en vías de desarrollo y subdesarrollados, de una cosa que hace que miles de personas duerman en las calles, de una cosa que ha dejado florecer en el ser humano el egoísmo a niveles nunca antes imaginables.
Considero que el interés que tienen las personas de tener más que otras, es lo que impulsa a querer acumular la mayor cantidad de dinero posible, en detrimento de valores como la solidaridad, que son elementales para poder convivir en una sociedad.
Incluso me he atrevido a pensar en qué pasaría si el modelo económico capitalista que rige en la actualidad desaparece y aparece un nuevo orden, quién sabe, tal vez estaríamos peor, aunque me gustaría pensar que el mundo estaría mejor.
Realmente es difícil cuestionar el mundo en que vivimos, sobre todo en caso de estar bien acomodado económicamente, pues si criticamos nuestra “calidad de vida”, estaríamos de alguna manera reconociendo que nuestra riqueza significa la pobreza de otros, en virtud de que evidentemente para que haya ricos se necesitan pobres, no hay duda.
Lo importante es tomar consciencia de lo que ocurre, y con esta herramienta pensar y razonar cómo podemos hacer para que todos podamos vivir dignamente, pues estoy segura que en la actualidad no hay escasez para alimentar a todos los habitantes del planeta, si no que lo que hay es falta de solidaridad y de tolerancia para con los demás.

miércoles, 20 de octubre de 2010

tema de investigación

¿Se aplica en Costa Rica el principio del que contamina paga, o, en vista de las multas risibles establecidas en la legislación, se paga por contaminar?

El abogado del diablo

El filme plantea el tema de la ética en el ámbito del ejercicio de la abogacía, tópico que es de suma importancia analizar. En el caso de Kevin Lomax, éste es un abogado que, al principio es como cualquier otro, es decir, a veces pierde juicios, no obstante con el tiempo, su ambición por ser un abogado “exitoso” lo lleva perder toda noción de ética en el ejercicio de su profesión, al punto que descuida a su esposa por dedicarse exclusivamente a ganar juicios, incluso utilizando la mentira para crear en los jueces una visión errónea de los hechos.
Después de que Kevin se perfila como uno de los mejores abogados penalistas, se da cuenta de que su jefe es su padre y a la vez el diablo, razón por la que ganaba todos los juicios en los que participaba. Ante esto, Kevin duda acerca de seguir siendo “exitoso” a costa de mentiras y de falta de ética, o de volver a ser un abogado normal, con una ética definida, dispuesto a perder ciertos juicios. Al final Kevin, despierta de lo que parece fue un sueño, y continúa su vida como un abogado normal, no obstante con respecto a la duda de si se arrepintió de lo que hizo en “el sueño”, considero que no se arrepintió de todo lo que había hecho, sino que se percató de su condición de humano, en otras palabras, se dio cuenta de que como todo abogado no es posible que siempre se ganen los juicios, por consiguiente al tomar conciencia de esto, no podía seguir viviendo en “el sueño” engañándose a sí mismo. por ende, lo que le correspondía era aceptar su condición de humano y volver a la vida real.
Me gustaría señalar que, personalmente, me ha ocurrido que muchas personas, me preguntan ¿usted defendería a un violador sabiendo que realmente cometió el delito?, ante esto lo que he respondido es que velaría por que se le respete el debido proceso, no obstante, no intercedería por su absolución, pues me parece que no sería ético. Esta situación me ha hecho ver que, la gente generalmente piensa que el abogado, es aquél sin vergüenza que defiende, sin ética alguna, cualquier causa, no obstante, considero que un abogado respetable al actuar, por ejemplo, en un proceso, debe ante todo tender a la justicia, aunque algunos crean que esto no es posible, pues de lo contrario, me parece que no se estaría cumpliendo con la finalidad última del Derecho, la justicia, a la cual se llega en gran medida a través de la ética.

El abuelo de Felipe

Caso: el abuelo de Felipe, mientras caminaba por la montaña fue picado por una culebra. Él usando sus manos, examina sus propios signos vitales (presión arterial y temperatura del cuerpo), ¿está realizando una investigación científica?
Respuesta: Efectivamente, el abuelo de Felipe está realizando una investigación científica, pues a pesar de que no está utilizando máquinas especializadas que le permitan de manera precisa determinar el estado de sus signos vitales, está considerando su conocimiento previo acerca de ciertas reacciones que presenta el cuerpo humano cuando es objeto de una mordedura de culebra, y a través de su razonamiento, obtiene conclusiones válidas acerca de su estado de salud.

lunes, 30 de agosto de 2010

La historia la cuentan los vencedores, no los vencidos

Comentario a raíz del filme Zeitgeist


A menudo, no nos percatamos de qué tan real es el mundo que nos rodea, es decir, damos por sentado que lo que vemos es lo que es, sin cuestionárnoslo. No obstante, la historia no la cuentan los vencidos, sino los vencedores, por lo que, estamos asediados de tantas mentiras desde que somos niños, que tal vez no queremos, por comodidad, despertar y utilizar un pensamiento crítico que nos permita ver más allá de lo que en apariencia vemos, tal y como lo explica el mito de la caverna de Platón.

Quisiera concentrarme en el tópico del medio ambiente, antes, hace no muy pocos años, a los niños en las escuelas se les decía que el agua era un recurso inagotable, por lo que en la actualidad tenemos las consecuencias de dicha enseñanza: calentamiento global, desastres ambientales, como por ejemplo, el derrame de petróleo en el Golfo de México, y el sorprendente hueco que apareció hace poco tiempo en ciudad de Guatemala. Lo más triste, es que aún y sabiendo que el planeta, nuestro único hogar, está desvaneciéndose, hay personas que no recapacitan y no toman en serio el tema ecológico. Una muestra de esto, la podemos observar en nuestro propio ámbito de estudio: el Derecho, pues, por supuesto, la mayoría de los estudiantes cuando piensan en qué rama del Derecho desean especializarse, nunca pensarían en dedicarse al Derecho Ambiental, por distintas razones: porque no se gana bien, porque para eso hay biólogos que hacen marchas en defensa del ambiente, en fin, porque “no es rentable”, en otras palabras, hemos relegado tal vez lo más importante de nuestra existencia, es decir, l equilibrio con nuestro medio ambiente, por un poco más de dinero, claro, la sociedad consumista nos hace pensar así: voy a estudiar Derecho para tener carro, casa, y dinero, pero ¿y la función social del abogado?, ¿acaso ha desaparecido?

Lo peor de todo, es que cuando se acude a la autoridad, se supone competente, la Sala Constitucional, para hacer efectivo el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado en el caso de Crucitas, no se obtiene una respuesta que realmente ampare dicho derecho. Incluso recuerdo a Doña Laura Chinchilla, quien en un principio, durante su campaña electoral sostuvo que lo primero que haría sería eliminar lo de Crucitas, y ahora viene a decir que de ahora en adelante no permitirá más minería pero Crucitas será la excepción.

No sé si se habrán percatado, de que extrañamente, en San José centro, en los viejos buses que transportan aproximadamente a un millón de personas al día, es decir, a una cantidad considerable de personas, aparecieron televisores, en lo que casi el único anuncio que sale es el que dice que Crucitas, es lo mejor que le pudo haber ocurrido a Costa Rica, ¿será cierto esto?, su fuera así, ¿por qué sería necesario bombardear a la gente con esos anuncios cuando se dirige tranquilamente en bus hacia su lugar de trabajo?

Es triste pensar que no en muy poco tiempo, si no cambiamos la manera en que visualizamos y actuamos ante los problemas ambientales, lo que conocemos hoy como naturaleza, no será lo mismo que nuestras futuras generaciones conocerán por ese término.

Considero que las fuerzas del mercado, el consumismo, la sociedad en sí, nos lleva a que, tal vez inconscientemente, a que no le demos la importancia que debe tener el asunto ambiental, pero es hora de que despertemos y tomemos consciencia de la situación actual, y de que solo unidos, podremos revertir, al menos un poco los daños que le hemos ocasionado a nuestro hogar: La Tierra.